Vicios políticos españoles
Reproducimos un artículo de Manuel Azaña sobre la «inocente manía» de nuestros políticos de querer cambiar los nombres de las calles «para responder a la ilusión de borrar el pasado»
MARTÍN SANTOS YUBERO Azaña, reabre ante el Pleno, su famosa promesa en 1935
Una de las primeras cosas que hace en nuestro país cualquier movimiento político es cambiar el nombre de las calles. Inocente manía, que parece responder a la ilusión de borrar el pasado hasta en sus vestigios más anodinos y apoderarse del presente y del mañana. En el fondo, es una muestra del subjetivismo español, que se traduce en indiferencia, desamor o desprecio hacia el carácter impersonal de las cosas. Madrid administrado casi siempre por forasteros y analfabetos, ha dado sobre el particular ejemplos de muy mal gusto, y no ahora, sino desde hace mucho tiempo. Sobre todo cuando le sobrevienen a un concejal ataques agudos de cursilería, y encuentra poco distinguido, impropio de una gran ciudad, que ciertas calles se llamen del Lobo, o La Gorguera, o El Soldado, o ¡Válgame Dios!, etcétera, etcétera.
Para leer el resto del articulo, seguir este enlace. http://www.abc.es/espana/20150710/abci-azana-nombres-calles-201507092054.html
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