El 14 de febrero de 1929, cuatro matones asesinaron a sangre fria a siete miembros de una banda rival en un taller de la ciudad de Chicago. Este crímen, conocido como la Matanza del Dia de San Valentín, marcaría un antes y un después en la historia de la mafia norteamericana.
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Chicago, 14 de febrero de 1929. La Ley Seca había transformado la ciudad en un auténtico paraíso del crimen, donde el trafico de armas y el contrabando de alcohol eran dos de los negocios más lucrativos de la mafia que controlaba la ciudad. Los ajustes de cuentas entre bandas rivales habían convertido las calles de Chicago en unas de las más peligrosas del país. Aquel día, la conocida como "ciudad del viento", amaneció bajo un cielo nublado y un intenso frío. Un Cadillac de color negro se detuvo frente al almacén de la SMC Cartage Company, en 2122 North Clark Street. De él bajaron cuatro hombres, y un quinto se quedó al volante esperando. Al poco rato, sonó el atronador ruido de las metralletas, cuyas balas acabaron a sangre fría con la vida de siete matones en un ajuste de cuentas que pasaría a la historia como la matanza de San Valentín.